
Recientemente he colaborado en la puesta en marcha de un sistema que me pareció muy interesante desde el primer día en el que me lo explicaron mis amigos Manolo y Teresa: Vender comida china a domicilio de una forma fácil, cómoda y usable.
Creo que la página es muy innovadora, pero no porque tenga ningún secreto, sino porque se ha aplicado lo mejor que se ha podido los conceptos más simples y más manidos del desarrollo de aplicaciones, es decir, KISS (Keep It Simple Stupid), no hagas pensar al usuario, no lies las cosas, utiliza un lenguaje natural, ahorra recursos, y consigue que todo se pueda hacer en los mínimos pasos posibles. La página además utiliza HTML5, symfony2 y jQuery, y el código es de los que fluyen como un arroyo de montaña.
No quiero arrogarme el mérito de nada de eso, sólo les he aconsejado y echado una mano con algunas partes del desarrollo, pero lo cierto es que la página si tiene todos esos méritos.
Un parte muy interesante es la de la validación de los pedidos en efectivo. El sistema llama automáticamente al usuario y le pide mediante voz un PIN que muestra previamente en la página. Si el PIN es correcto ya sabemos que el usuario es propietario de ese teléfono, y que se le puede localizar en él.
En fin, que os animo a que apoyéis la iniciativa y a que hagáis algún pedido en la página uno de estos días que no están hechos para cocinar, y ya veréis si no es fácil y cómodo.
Por supuesto también están encantados de que les hagáis llegar cualquier problema de usabilidad que podáis encontrar, es una empresa 2.0, de las que escuchan y responden.